Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
Hora de leer
5 minutes
Leer hasta ahora

Centro de Memoria, Paz y Reconciliación

0 comments

La idea de construir un Centro de Memoria venía gestándose años atrás por organizaciones de paz y de defensa de los Derechos Humanos, que se habían planteado la necesidad de crear un lugar para la dignificación de la memoria de las víctimas, de aporte a la memoria histórica y a la construcción de una cultura de paz. Esta apuesta se materializó en la propuesta de INDEPAZ acogida por la Secretaría Distrital de Gobierno en 2008. El Concejo de Bogotá incluyó en el Plan de Desarrollo 2008 – 2012 la creación del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación y en el Plan de Desarrollo Bogotá Humana 2012 – 2016 se incorporó el Centro de Memoria en el Programa Bogotá Ciudad Memoria dirigido por la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación.

Estas decisiones del gobierno de la Ciudad garantizaron su apertura con actos inaugurales realizados entre el 6 de diciembre de 2012 y el 9 de abril de 2013. Para su construcción, luego de estudiar varios posibles lugares, se decidió ubicar el Centro de Memoria en el antiguo globo B del cementerio, en el lote del ahora Parque de la Reconciliación.Durante cuatro años se realizó un proceso participativo que comenzó con el concurso arquitectónico encargado a la Sociedad Colombiana de Arquitectos y la escogencia del proyecto presentado por Juan Pablo Ortiz; miles de personas contribuyeron simbólicamente con aporte de puñados de tierra y de decenas de miles de testimonios. La decisión de construir el edificio en el antiguo Globo B implicó exhumar más de 3.000 restos de personas enterradas en el lugar. Fueron cerca de tres años de trabajo arqueológico realizado por el Equipo Científico de Investigaciones Antropológico Forenses – ECIAF – que le aporta dos siglos de memoria a Bogotá y al país.

Hoy a más de un año de su apertura al público, el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación se ha constituido en espacio para el encuentro de diversos que quieren recuperar el pasado para construir otro futuro. En el Memorial por la Vida, incrustado en la estructura que se eleva en el corazón del edificio, está la tierra sembrada de memoria que han entregado personas y organizaciones como homenaje a las víctimas de la violencia política, a sus sueños y a quienes han persistido contra la atrocidad y en las luchas por la democracia y los derechos humanos.

El CMPR promueve, en asocio con los-as ciudadanos-as y las organizaciones sociales y de víctimas, la memoria histórica y las memorias colectivas de la violencia política y las luchas sociales, así como de sus causas y consecuencias, como instrumento para la construcción de la paz y la democracia y la plena vigencia de los derechos humanos.

Estrategias de comunicación

El Centro de Memoria, Paz y Reconciliación tiene una una estructura rodante denominada Memomóvil; que tiene como fin acompañar y realizar actividades sobre memoria histórica, defensa de los derechos humanos y paz en el espacio público. Es una propuesta contra la apatía, la indolencia y el olvido frente a la experiencia cotidiana y los acontecimientos que han marcado a Colombia. Por lo tanto, es una invitación a los habitantes de Bogotá a que conozcan y se apropien de las huellas de memoria que construyen esta ciudad. El Memomóvil busca  promover la comprensión de las causas y consecuencias de la violencia política, el conflicto interno en el país y sus expresiones en Bogotá. Es una apuesta para propiciar encuentros en la calle, la cuadra, la plaza, en el parque, en el Colegio; y sin miedo, los ciudadanos hagan de dicho encuentro un escenario para echar a andar sus iniciativas de cambio, de paz y así, poco a poco hacer de los sueños de país una realidad.

También se ha desarrollado un proceso social de apropiación del espacio público para la memoria; lo que le ha permitido al Centro de memoria, Paz y Reconciliación, ir construyendo con el aporte ciudadano una cartografía de Bogotá en la cual se han ubicado 74 lugares; muchos de ellos ostentan nombres de personas que han sido asesinadas en medio de la violencia política que ha marcado a Colombia en un siglo de historia: líderes políticos, defensoras de derechos humanos, sindicalistas, periodistas, estudiantes. También se han destacado lugares que recuerdan grandes eventos en la búsqueda de la paz como el Voto Nacional por la Paz en 1902, la Asamblea Constituyente de 1991, la Séptima Papeleta de 1990, el Mandato por la Paz en 1997, el plebiscito de 12 millones de firmas por el Manifiesto por la paz y la no violencia presentado por Colombia en 1998 ante las Naciones Unidas, el Centro de Memoria en el Parque de la Reconciliación, entre otros.

Al observar ese mapa de Bogotá Ciudad Memoria, la ciudad aparece marcada en todos los puntos cardinales por esos símbolos que son un llamado a las acciones comunes por la paz – que es otro nombre de la reconciliación – o a la no repetición del uso de las armas para dirimir conflictos políticos o sociales. Pero se observa en particular que como parte de la historia de la ciudad se han trazado dos rutas excepcionales que son la lectura de buena parte de la historia de violencia política y de lo que no se quiere olvidar. Una de esas rutas es el recorrido por la Carrera Séptima desde el sitio donde fue asesinado Rafael Uribe Uribe en 1914 en las gradas del Capitolio Nacional hasta la Avenida Rodrigo Lara Bonilla (calle 127) y otra por la calle 26 – Avenida Jorge Eliecer Gaitán – desde el Parque de la Independencia hasta el Aeropuerto El Dorado, Luis Carlos Galán.

Parte de esta última ruta, que va desde el camino a Monserrate a la Plaza de la Democracia y al lugar escogido para la construcción del Museo Nacional de Memoria Histórica, en la Calle 26 JEG con Avenida 30, ha sido reconocida como el Eje de la Paz y la Memoria con el decreto distrital 632 de diciembre de 2014.

En ese Eje de la Paz y la Memoria se evidencia la apropiación social de sitios de reparación simbólica y de encuentro para acciones de reconciliación. En el Parque de la Independencia se encuentra el Bosque de la Libertad que es un homenaje a los Diputados del Valle del Cauca, asesinados por las FARC. En la Plaza de la Avenida JEG con Caracas la secretaria Distrital de Cultura ha convocado a aportar a un monumento por la vida; la gran plaza enmarcada por la Estación Central también está destinada a la memoria de las víctimas del conflicto y a la paz. Todo el corredor de esta avenida es reconocido como espacio para grandes murales por la paz y la reconciliación y hoy se destaca la Plazoleta de los Murales en donde se encuentra el homenaje a los desplazados, a las víctimas de la UP y a los sindicalistas. El complejo funerario de los cementerios Británico, Católico, Judío y Alemán es considerado un bien cultural de la nación. En el costado nororiental de la calle 26 con Avenida Mariscal Sucre (kra 19b) se encuentra la plazoleta Jorge Eliecer Gaitán y frente a ella en el Parque del Renacimiento esta la fuente y el monumento dedicados a las víctimas del 9 de abril de 1948. A esa altura, en el Parque de la Reconciliación, se encuentran el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación con el Memorial por la Vida y los columbarios marcados por el lema La Vida es Sagrada. Para terminar el recorrido se llega a la Plaza de la Democracia y el monumento dedicado a Luis Carlos Galán: en ese espacio al costado oriental del Centro Administrativo Distrital se construirá en estos años el Museo Nacional de Memoria Histórica.

Puntos clave

El Centro de Memoria, Paz y Reconciliación y el  trabajo sobre la  apropiación del espacio público a través de la Cartografía Bogotá Ciudad Memoria y el Eje de la Paz y  la Memoria es destacado en el libro “Reconciliación. El gran desafío de Colombia ” como Símbolos urbanos de memoria y paz. Esta publicación es realizada por Reconciliación Colombia de la Revista Semana.

Fuentes

Tomado de la página web del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación.