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Declaración de Brasilia sobre las Políticas Públicas en Alcohol
Resumen
El alcohol es el principal factor de riesgo de enfermedad y muerte en las Américas, ya que ocasiona más de 10% de la carga total de morbilidad en la región. En comparación con el resto de las regiones del planeta, las Américas consumen hasta un 50% más alcohol que sus vecinos mundiales. Así mismo, los altos niveles de problemas por uso del alcohol en las Américas superan consistentemente al promedio en otros continentes, incluida la región europea, con tres países que se destacan y que son los Estados Unidos, Colombia y México.
Ante tal panorama, y en vista de que dichas consecuencias nocivas no se derivan precisamente del alcoholismo, especialistas de 20 países del hemisferio se dieron cita en Brasilia con el fin de celebrar la primera conferencia sobre el tema y analizar resultados de investigaciones recientes y políticas para contrarrestar los daños que causa el abuso del alcohol a la salud pública.
La I Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol, que dio origen a la "Declaración de Brasilia", fue auspiciada por el Gobierno de Brasil con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y se celebró los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2005.
Ante tal panorama, y en vista de que dichas consecuencias nocivas no se derivan precisamente del alcoholismo, especialistas de 20 países del hemisferio se dieron cita en Brasilia con el fin de celebrar la primera conferencia sobre el tema y analizar resultados de investigaciones recientes y políticas para contrarrestar los daños que causa el abuso del alcohol a la salud pública.
La I Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol, que dio origen a la "Declaración de Brasilia", fue auspiciada por el Gobierno de Brasil con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y se celebró los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2005.
Textocompleto
Declaración de Brasilia sobre las Políticas Públicas en Alcohol
Los participantes de la Primera Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol llevada a cabo en Brasilia, Brasil, del 28 al 30 de Noviembre del 2005:
Alarmados que el alcohol es el principal factor de riesgo de la carga de morbilidad en las Américas y que los daños relacionados con el alcohol no han sido adecuadamente atendidos en la Región;
Recordando y reafirmando la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) 58.26 de la Organización Mundial de la Salud, que urge a los Estados Miembros a que desarrollen, implementen y evalúen las estrategias y los programas efectivos para reducir las consecuencias negativas a la salud y sociales del uso perjudicial del alcohol;
Reconociendo que la evidencia científica ha establecido que el consumo perjudicial y peligroso del alcohol causa muerte prematura, enfermedades y discapacidad;
Preocupados que en muchos países hay un significativo consumo de alcohol no registrado, y que la producción y el consumo de alcohol registrado es alto y en niveles crecientes;
Reconociendo que el daño causado por el alcohol es un problema nacional y regional de la salud pública y social en las Américas, a pesar de las diferencias culturales entre las naciones;
Reconociendo que el alcohol es también causa de muertes violentas, lesiones intencionales y no intencionales, particularmente en los jóvenes;
Notando que el alcohol es también una causa de muerte, discapacidad y daños sociales a personas otras que el bebedor;
Conscientes de los estudios que existen sobre los costos por el uso del alcohol indican que los problemas asociados crean una fuerte carga económica, de salud y social;
Preocupados que el alcohol interactúa con la pobreza produciendo aún mayores consecuencias para los que no tienen acceso a los recursos básicos para la salud y el sustento;
Preocupados que los pueblos indígenas, los migrantes, los niños de la calle y otras poblaciones altamente vulnerables en las Américas sufren desproporcionadamente de las repercusiones negativas del alcohol;
Enfatizando el riesgo del daño debido al consumo de alcohol durante el embarazo;
Reconociendo las amenazas planteadas a la salud pública por el aumento de la disponibilidad y accesibilidad de las bebidas alcohólicas en muchos países en las Américas;
Preocupados de que la publicidad, promoción y patrocinio del alcohol llega a los jóvenes, y están afectando a los esfuerzos para reducir y prevenir el uso del alcohol en los menores de edad;
Conscientes de la existencia de evidencias irrefutables acerca de la efectividad de estrategias y medidas tendientes a reducir el consumo de alcohol y daños relacionados;
Reconociendo que los abordajes relacionados con el consumo nocivo del alcohol deben incluir diferentes modelos y estrategias para la reducción de daños sociales y a la salud;
Reconociendo que la cooperación internacional y la participación de todos los países de la región es necesaria para reducir las consecuencias negativas a la salud y sociales del consumo de alcohol.
Recomendamos que:
Los participantes de la Primera Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol llevada a cabo en Brasilia, Brasil, del 28 al 30 de Noviembre del 2005:
Alarmados que el alcohol es el principal factor de riesgo de la carga de morbilidad en las Américas y que los daños relacionados con el alcohol no han sido adecuadamente atendidos en la Región;
Recordando y reafirmando la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) 58.26 de la Organización Mundial de la Salud, que urge a los Estados Miembros a que desarrollen, implementen y evalúen las estrategias y los programas efectivos para reducir las consecuencias negativas a la salud y sociales del uso perjudicial del alcohol;
Reconociendo que la evidencia científica ha establecido que el consumo perjudicial y peligroso del alcohol causa muerte prematura, enfermedades y discapacidad;
Preocupados que en muchos países hay un significativo consumo de alcohol no registrado, y que la producción y el consumo de alcohol registrado es alto y en niveles crecientes;
Reconociendo que el daño causado por el alcohol es un problema nacional y regional de la salud pública y social en las Américas, a pesar de las diferencias culturales entre las naciones;
Reconociendo que el alcohol es también causa de muertes violentas, lesiones intencionales y no intencionales, particularmente en los jóvenes;
Notando que el alcohol es también una causa de muerte, discapacidad y daños sociales a personas otras que el bebedor;
Conscientes de los estudios que existen sobre los costos por el uso del alcohol indican que los problemas asociados crean una fuerte carga económica, de salud y social;
Preocupados que el alcohol interactúa con la pobreza produciendo aún mayores consecuencias para los que no tienen acceso a los recursos básicos para la salud y el sustento;
Preocupados que los pueblos indígenas, los migrantes, los niños de la calle y otras poblaciones altamente vulnerables en las Américas sufren desproporcionadamente de las repercusiones negativas del alcohol;
Enfatizando el riesgo del daño debido al consumo de alcohol durante el embarazo;
Reconociendo las amenazas planteadas a la salud pública por el aumento de la disponibilidad y accesibilidad de las bebidas alcohólicas en muchos países en las Américas;
Preocupados de que la publicidad, promoción y patrocinio del alcohol llega a los jóvenes, y están afectando a los esfuerzos para reducir y prevenir el uso del alcohol en los menores de edad;
Conscientes de la existencia de evidencias irrefutables acerca de la efectividad de estrategias y medidas tendientes a reducir el consumo de alcohol y daños relacionados;
Reconociendo que los abordajes relacionados con el consumo nocivo del alcohol deben incluir diferentes modelos y estrategias para la reducción de daños sociales y a la salud;
Reconociendo que la cooperación internacional y la participación de todos los países de la región es necesaria para reducir las consecuencias negativas a la salud y sociales del consumo de alcohol.
Recomendamos que:
- La prevención y reducción de los daños relacionados con el consumo de alcohol sean considerados una prioridad para la acción en la salud pública en todos los países de las Américas.
- Las estrategias regionales y nacionales sean desarrolladas incorporando enfoques basados en evidencias culturalmente apropiadas para reducir el daño relacionado con el consumo de alcohol.
- Estas estrategias deben apoyarse en mejores sistemas de información y en estudios científicos adicionales sobre el impacto del alcohol y de los efectos de las políticas en los contextos nacionales y culturales de los países de las Américas.
- Se establezca una red regional de contrapartes nacionales, nominada por los Estados Miembros de las Américas, con la cooperación técnica y el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, para trabajar en la reducción del consumo de alcohol y de los daños relacionados.
- Las políticas de alcohol cuya efectividad han sido comprobadas por la investigación científica sean implementadas y evaluadas en todos los países de las Américas.
- Las áreas prioritarias de acción necesitan incluir: las ocasiones de consumo excesivo, el consumo de alcohol en la población general, las mujeres (incluyendo las mujeres embarazadas), los indígenas, los jóvenes, otros grupos vulnerables, la violencia, las lesiones intencionales y no intencionales, el consumo por menores de edad y los trastornos por el uso del alcohol.
Fuente
Entregado a La Iniciativa de Comunicación por Janis Dawson, de la Organización Panamericana de la Salud.
El alcohol es el principal factor de riesgo de enfermedad y muerte en las Américas, ya que ocasiona más de 10% de la carga total de morbilidad en la región. En comparación con el resto de las regiones del planeta, las Américas consumen hasta un 50% más alcohol que sus vecinos mundiales. Así mismo, los altos niveles de problemas por uso del alcohol en las Américas superan consistentemente al promedio en otros continentes, incluida la región europea, con tres países que se destacan y que son los Estados Unidos, Colombia y México.
Ante tal panorama, y en vista de que dichas consecuencias nocivas no se derivan precisamente del alcoholismo, especialistas de 20 países del hemisferio se dieron cita en Brasilia con el fin de celebrar la primera conferencia sobre el tema y analizar resultados de investigaciones recientes y políticas para contrarrestar los daños que causa el abuso del alcohol a la salud pública.
La I Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol, que dio origen a la "Declaración de Brasilia", fue auspiciada por el Gobierno de Brasil con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y se celebró los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2005.
Ante tal panorama, y en vista de que dichas consecuencias nocivas no se derivan precisamente del alcoholismo, especialistas de 20 países del hemisferio se dieron cita en Brasilia con el fin de celebrar la primera conferencia sobre el tema y analizar resultados de investigaciones recientes y políticas para contrarrestar los daños que causa el abuso del alcohol a la salud pública.
La I Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol, que dio origen a la "Declaración de Brasilia", fue auspiciada por el Gobierno de Brasil con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y se celebró los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2005.
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