Entrevista con Maya Götz
Maya Götz es la Directora del Instituto Central Internacional para la Juventud y la Televisión Educativa (Internationales Zentralinstitut für das Jugend- und Bildungsfernsehen - IZI) y de la Fundación Prix Jeunesse. Su trabajo de investigación está enfocado en niñez juventud y televisión. Además, ha escrito y publicado artículos relacionados con el tema de género y recepción. Entre sus publicaciones se encuentran: "Las Niñas en Televisión Infantil" (1999); "Los Teletubbies en la Vida Cotidiana de los Niños" (1999); "El Significado de las Novelas Diarias en los Niños y Jóvenes" (2000), "La Fantasía en los Niños y la Televisión" (2001/2002); y "Los Niños Viendo la Guerra" (2003).
Esta entrevista fue realizada en el marco de Televisión de Calidad 2007. VI Muestra y Conferencia Internacional, que se llevó a cabo en Bogotá, del 30 de agosto al 2 de septiembre de 2007, durante el cual Maya Götz presentó la ponencia "Didáctico y atractivo! Resultados de investigación acerca de los trucos y dificultades de los programas educativos para niños".
Entrevista concedida por Maya Götz a La Iniciativa de Comunicación el 31 de agosto de 2007 en el marco de TV de Calidad 2007. VI Muestra y Conferencia Internacional.
La Iniciativa de Comunicación – CILA: Usted ocupa cargos directivos en el Instituto Central Internacional para la Juventud y la Televisión Educativa (IZI) y la Fundación Prix Jeunesse, dos de las organizaciones más reconocidas en el ámbito internacional en cuanto a televisión y niñez. ¿Podría contarnos un poco acerca de la historia y objetivos de cada una?
Maya Götz: Ambos son una especie de “institutos centrales”. Prix Jeunesse fue fundado en 1964 e IZI en 1965, ambos para promover la calidad en la televisión para niños, jóvenes y educativa. Prix Jeunesse lo hace desde el ámbito de la producción para reunir a productores y público, que vean buenos programas y seleccionen los mejores.
El IZI por su parte promueve la calidad desde la investigación; lo que hacemos es ver lo que hay en el mundo, qué clase de estudios se hacen, qué se sabe acerca de la televisión para niños, jóvenes y educativa y hacer nuestros propias investigaciones. Algunas de ellos son básicos, como por ejemplo la forma como los contenidos de los medios se introducen en la fantasía de los niños, qué hace reír a los niños, o cómo los niños perciben el conflicto y la guerra. Y algunos de ellos son muy concretos y realmente útiles para ayudar a los productores a mejorar sus programas, como el que he presentado en este evento.
CILA: Según las investigaciones realizadas por IZI, ¿han encontrado diferencias en los niveles de atención y las formas de aprender entre los niños y las niñas?
M.G.: Hemos visto que las niñas permanecen más tiempo concentradas, aún frente a un programa que es aburrido, mientras que los niños se van mas rápido. También hemos visto algunas diferencias significativas en cuanto a los tipos de aprendizaje; muchos de los niños utilizan hechos y cifras para aproximarse al contenido, mientras que hay otras maneras que atraen más a las niñas, como por ejemplo lo narrativo. Es importante tener en cuenta este tipo de diferencias a la hora de producir contenidos.
Sobre este tema, me gustaría hacer una invitación a la próxima edición del Festival Internacional de Televisión Prix Jeunesse, que se llevará a cabo del 30 de mayo al 4 de junio de 2008 en Munich, Alemania. Este es un evento en el cual se reúnen personas de más de sesenta países interesadas en la televisión infantil y juvenil.
En 2008, el Festival tiene como tema central "Niñas, niños y televisión - El rol del género". Hemos hecho muchos estudios internacionales acerca de esta perspectiva y actualmente niños de todo el mundo están escribiéndonos cartas y enviándonos dibujos con algunas frases escritas, en donde nos dicen que les gusta, que no les gusta, cómo ven el enfoque de genero. Están todos cordialmente invitados para poder debatir este tema a fondo.
CILA: Otro aspecto al cual se refirió en su presentación es el humor. ¿De qué forma este puede ser usado como una herramienta para la educación?
M.G.: En primer lugar, el humor es muy atractivo para los niños. A ellos les encanta reír. Así que si se tiene un contenido educativo, es una buena idea ponerle algo de humor, porque esto lo hará más llamativo. Una cosa que es importante saber es que el humor de los niños es muy similar en todo el mundo, pero claramente diferente del humor de los adultos. Es más concreto; por ejemplo no les gusta la ironía y los más pequeños ni siquiera la entienden. De igual forma, cosas que resultan divertidas para los niños no lo son para los adultos.
Hay algunos aspectos que es importante tener en cuenta en este tema: por ejemplo, hasta dónde llega el límite en que te está permitido reírte como niño. Hicimos algunas investigaciones con los niños en los guetos de Soweto en Johannesburgo y encontramos que a ellos no les produce risa que se destruya la comida. El pastel en el rostro, que es el símbolo clásico del humor, es divertido para los niños occidentales, pero no para ellos. Entonces hay que tener en cuenta las diferentes sensibilidades. Cuando se crece en circunstancias donde no hay dinero se aprende a valorar las cosas y ser cuidadoso; no resulta divertido destruir. Eso es algo que debemos saber.
También hay cierta clase de humor cultural. Por ejemplo hay niños que crecen en familias con un humor muy inteligente o irónico, como es el caso de muchas familias en Irlanda; estos niños prefieren un humor más sofisticado, mientras que en Estados Unidos el humor es más simple.
CILA: ¿Qué nos podría comentar acerca del tiempo que el conocimiento adquirido a través de la televisión permanece en la mente de los niños?
M.G.: El estado más temprano de aprendizaje es en el vientre materno; las investigaciones muestran que si la madre ve todos los días una telenovela, cuando el niño nace, recuerda la canción inicial. El momento más temprano cuando los niños realmente aprenden de la televisión es a los 12 meses. Pero la verdadera comprensión de las historias, el contenido, comienza alrededor del año y medio.
Los niños toman mucho de la televisión. Algo de esto permanece por mucho tiempo, por ejemplo las imágenes. Con el estudio internacional sobre la fantasía que realizamos, vimos como representaciones de cómo luce una mujer hermosa, qué es tener suerte en la vida, qué es aventura, peligro, etc., los niños las toman de la televisión y duran por un largo tiempo.
Por supuesto hay algunas cosas que ni siquiera notamos luego de un programa. Lo mismo sucede con los adultos. Al menos 70% de todo se pierde. Si usted trata de recordar que vio ayer en las noticias, verá que es muy poco. Lo mismo pasa con los niños.
Es realmente frustrante estudiar lo que se retiene de los programas educativos. Pero hay algunos “trucos” que se pueden hacer para promover este tipo de aprendizaje. Uno es tener en mente que los niños aprenden de maneras diferentes, que hay diferentes clases de aprendices, así que hay que dar a cada uno una oportunidad de tener contacto con cada tema. Y hay que hacerlo de una manera atractiva, conectarlo con las emociones, con la vida cotidiana. De esta forma se tendrá un buen chance de que esto dure un poco más. Pero debemos tener claro que la mayoría del conocimiento se pierde.
CILA: ¿Qué diferencias han encontrado en sus investigaciones entre la forma en que los niños ven televisión cuando están solos y cuando están acompañados?
M.G.: Este es un asunto muy serio que tiene que ver con la investigación. A menudo nosotros subestimamos el método que utilizamos; si tenemos una discusión en grupo, pues entonces no vamos a obtener la perspectiva individual, sino el discurso de como hablar acerca de un programa en público. Si quisiéramos profundizar tendríamos que tener un diálogo cara a cara con cada niño.
Por otra parte tenemos una situación especial y es que los niños a veces no explican las cosas hablando; tal vez lo hacen con un dibujo o con gestos. Hay que brindarles la posibilidad de que ellos se expresen y expliquen las cosas su modo. A veces estos problemas de método se subestiman, porque es mucho mas fácil simplemente trabajar con grupos de focales y no personalmente y realmente sí hay una gran diferencia.
El otro hecho a considerar es que también es distinto si ellos están observando algo de manera experimental y si lo están viendo en casa. Al ver todo el programa completo y luego preguntarles qué les pareció, no estamos siendo fieles a la realidad de la televisión y los niños, porque normalmente ellos no ven todo el programa completo. Nosotros tenemos unos datos muy interesantes que muestran que sólo una tercera parte de todos los programas se ven del comienzo hasta el fin.
CILA: ¿Qué opina en cuanto al manejo de la relación de los niños con el conflicto y otros temas de difícil tratamiento?
M.G.: Con frecuencia se subestiman los intereses de los niños. Pensamos que sólo se preocupan por las galletas, las flores, caballos y perros; pero ellos también se preocupan por los “grandes temas” como por ejemplo la muerte, o si hay una guerra; esto está presente en sus mentes, realmente quisieran saber más.
Entonces usted debe encontrar una manera de explicarle las cosas, aunque en cierto modo sean inexplicables: ¿por qué tenemos una guerra?, ¿por qué ocurren este tipo de cosas? Debemos encontrar una forma en que ellos puedan entender y que puedan actuar, en la medida de lo posible.Es complicado, pero se puede hacer.
Esto es realmente difícil, porque los adultos estamos muy envueltos en nuestro propio discurso. Lo que encontramos por ejemplo con respecto a la guerra en Irak es que los niños americanos estaban llenos de fantasías acerca de cómo asesinar a Sadam Hussein en una forma muy cruel. Ellos no tenían una comprensión acerca de por qué. Simplemente lo hacen por nosotros, los niños siguen nuestro discurso (de los adultos) acerca de la forma en que estamos pensando el conflicto, lo cual, por supuesto, no es muy inteligente en términos de educación para la paz. En este sentido, debemos ir más allá de nuestros propios estereotipos, de nuestra propia ideología, porque los niños deben tener la oportunidad de entender qué está sucediendo y hallar su propio criterio para evaluar lo que pasa.
CILA: A propósito de todos estos temas, ¿cómo ha funcionado la relación del IZI con los productores? ¿Ellos usan los resultados de la investigación para hacer sus programas? ¿Y con los maestros y padres?
M.G.: La relación está mejorando cada vez más. Al comienzo los productores estaban un poco asustados con la investigación, pues esta les parecía un poco lejana de la realidad, aburrida y no sabían qué hacer con ella. Hasta cierto punto quieren “recetas”: díganme qué debo hacer!. Y uno realmente no puede ayudarlos en este sentido, pero sí puede abrir sus mentes, darles algunas ideas o hacerlos caer en cuenta de ciertas cosas. En esta forma la investigación los puede ayudar. Esta es la parte principal de mi trabajo.
Además de investigar también publicamos los hallazgos de nuestros estudios para darlos a conocer y además contactamos permanentemente a los productores para invitarlos a pensar en lo que muestran. Pero no sólo en el resultado final, sinodurante todo el proceso: cuando están comenzando con la idea, cuando seleccionan el casting, o están desarrollando algún personaje animado; más tarde, cuando tienen el piloto. Y así sucesivamente. El objetivo final es hacer mejores programas.
También estoy encargada del trabajo con padres y padres para decirles: miren lo que los niños están haciendo con los medios. Tratamos de educar a los padres y educadores sobre cómo los niños están usando la televisión y otros medios y cómo ellos pueden ayudarlos a manejar estas situaciones.
CILA: Además de este contacto, ¿qué otras actividades desarrolla el IZI en el área de alfabetización audiovisual con diferentes clases de público?
M.G.: Tenemos un proyecto que saldrá en algún tiempo, se trata de periodismo para jóvenes con jóvenes. Una de las cosas más difíciles es alcanzar a los jóvenes entre 14 y 19 años. Lo que haremos será ir a las escuelas, enseñarles lo básico sobre alfabetización en medios y luego ellos harán sus propias producciones con la asesoría de profesionales. Es una manera inteligente de brindarles formación en medios y a la vez poder conocer su perspectiva en una forma profesional.
También tenemos proyectos pequeños que hacemos cada tanto. Por ejemplo, el Día Internacional de Radio y TV en Favor de los Niños liderado por UNICEF este año es sobre “El mundo que deseamos” y una de las cosas que haremos en el marco de esta jornada será preguntar a los niños sobre la reglas de uso de la televisión que desean para sus familias.
Está bien que los adultos establezcan ciertas normas mínimas. Pero uno de los problemas más grandes de la educación de medios en la vida cotidiana es que los adultos no quieren cambiar sus hábitos televisivos, quieren ver sus propios programas y eso es difícil para los niños. No es que ellos quieran ver televisión todo el día, sólo un número determinado de minutos o horas, pero les gustaría que las reglas en este sentido fueran más equitativas y aplicaran también para los adultos.
Por eso queremos que los niños nos digan cómo les gustaría que se viera televisión en sus familias. Esta es una forma de promover la competencia en medios porque los obliga a pensar sobre ellos mismos, sobre su entorno y sobre cómo les gustaría que fueran las cosas.
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