Entrevista con Anne Leger
Anne Leger nació en 1978 en Engelskirchen, Alemania. Realizó sus estudios de pregrado y maestría en la Universidad Johannes-Gutenberg-Universität Mainz donde obtuvo su grado de Magíster con la investigación titulada “La adaptación audiovisual de la literatura infantil a través del tiempo”. Ha trabajado también como consultora freelance para el canal de noticias PHOENIX, para la redacción online de ZDF y para ARTE Deutschland. Desde el año 2005 es redactora para el magazín de noticias para niños 9 ½ , producido por la empresa tvision, que es concertada por el canal WDR, una sucursal del canal ARD, que es el más antiguo de Alemania.
Entrevista concedida por Anne Leger a La Iniciativa de Comunicación, el 20 de agosto de 2006.
Para ver más información sobre el proyecto 9 ½, oprima acá.
Entrevista realizada por La Iniciativa de Comunicación a Anne Leger, a propósito de su presentación en el evento Televisión de Calidad 2006. V Muestra, Seminario y Taller Internacional (18 al 22 de agosto de 2006, Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia).
En su ponencia Informativos para niños: una necesidad, Anne Leger presentó las características y proceso de trabajo de 9 ½, programa dedicado a informar a los niños alemanes de una manera entretenida, de fácil comprensión y adecuada a sus intereses y necesidades.
La Iniciativa de Comunicación - CI LA: Uno de los principales problemas que tenemos en América Latina con respecto a los noticieros en general, es que no se contextualiza la información. Entonces se muestran hechos, pero no se explica por qué están sucediendo, ni los antecedentes. ¿Cómo han manejado esto ustedes para no ser reiterativos con la información, pero a la vez, lograr que los niños entiendan el por qué de los hechos?
A.L.: Exactamente el mismo problema existe en Alemania; las noticias muchas veces son dadas de tal manera que uno no tiene ni siquiera medianamente la posibilidad de entenderlas. Y si eso le sucede a uno como adulto...
Esto también tiene mucho que ver con el lenguaje utilizado en los noticieros. Muchas veces se utilizan términos que no son lo suficientemente comunes para la generalidad de las personas y esa es la primera barrera que existe para entender la noticia.
Lo que nosotros hacemos es precisamente lo contrario; primero que todo escogemos un solo tema para ser tratado una vez en la emisión semanal. Luego buscamos los motivos, las causas de los sucesos y la mejor manera de contextualizarlos; en ese sentido, casi que se podría decir que la noticia misma entra a un segundo plano.
Lo que pretendemos es explicar claramente por qué llegó a suceder el suceso: cuáles son los hechos históricos, o sociales, etc., que han llevado a que ocurra; todo esto usando un lenguaje claro y sencillo para los niños.
Un ejemplo: la situación en el Medio Oriente; la mayoría de las veces los adultos cuando oyen la noticia no tienen la menor idea de cómo se ha llegado a este conflicto. Nosotros lo que hicimos con respecto a este caso fue un especial de 40 minutos en el cual explicamos cómo sucedieron las cosas, es decir, nos fuimos 3000 años hacia atrás y desde ahí comenzamos a explicar cómo fue el desarrollo para que llegar a lo que pasa en la actualidad.
Creo que esa parte es la más importante. Especialmente, porque las expresiones y el resumen de las noticias (en los noticieros de los adultos) lleva a los niños a concluir una cantidad de información equivocada. Por ejemplo, en una ocación le pregutamos a un grupo de niños, ¿qué es el Islam? Y nos dijeron: es un grupo de terroristas. Ahí nos damos cuenta de la desinformación que existe al respecto.
CI LA: ¿Cómo han medido el impacto del programa con los niños? ¿De qué manera investigan la forma como ellos perciben el programa que ustedes producen y los efectos que este produce?
A.L.: Dos veces al año se lleva a cabo una encuesta con los niños; se les realizan diversas preguntas y las respuestas obtenidas son revisadas y analizadas. También recibimos muchas cartas, de las cuales se sacan las respectivas conclusiones.
Hay otro punto que no entra dentro del proceso formal de evaluar el programa, pero que ha aportado al mismo: una estudiante de Comunicación escribió una tesis sobre este programa específicamente. Fue una larga y profunda investigación y los resultados nos sorprendieron por ver lo positivo que es el impacto que ha tenido el programa en los niños.
CI LA: En el contexto de Alemania, es posible que las noticias de violencia no sean necesariamente las más importantes de todos los días. Pero en otros contextos, donde ocurren hechos de esta índole todos los días, ¿cuál es su recomendación para manejar el tema sin asustar a los niños, pero sí para que lo entiendan en su dimensión correcta?
A.L.: Es en estos casos que es aún más importante hacer esta clase de programas, porque es la forma para que el niño de alguna manera entienda y asimile lo que está sucediendo, pero también se sienta menos asustado y sienta que hay soluciones.
En primer lugar hay que mostrarle al niño las circunstancias que hay detrás de todo este conflicto, explicarle históricamente que es lo que está sucediendo.
También es importante preguntarle a los niños sobre fórmulas de solución y tenerlas en cuenta. Nosotros nos hemos dado cuenta que ellos aportan ideas que no tienen que ser necesariamente de carácter inmediato, pero que sí les permiten sentirse actores activos al hacer propuestas que le podrían servir a su propia sociedad. Además, esta es la mejor forma de no asustarlos: mostrarles que hay esperanzas para poder solucionar las cosas. La idea no es decirles cosas imposibles; de esto no se trata, sino de entrar a formar parte de lo que ellos pueden formular como una posibilidad de solución.
Para no asustarlos también se puede hacer uso de significaciones, de dramatizados, usar el lenguaje de ellos. Es necesario mostrarles cómo se llega a las situaciones, sin necesidad de usar más violencia. Lo más importante es que los niños tengan una voz y que sientan que son tomados en serio.
CI LA: A partir de su experiencia, ¿hay alguna clave clave que pueda aportar a la reconciliación con personas que han estado participando como victimarios en la violencia, pero que ahora quieren reintegrarse a la sociedad?
A.L.: Pienso que uno siempre tiene que tener en cuenta y mostrar ambos lados de un conflicto. Si hay un victimario y una víctima, es necesario exponer ambas posiciones.
Esto no quiere decir que se estén justificando ciertas acciones; es simplemente la forma correcta de mostrar las cosas. Es necesario entender cómo llegó cada uno de los actores a su situación y presentar estos procesos de una manera objetiva.
A la vez ,uno sí puede involucrarse en un sentido mínimo; no diciendo: malo o bueno, sino evaluando la situación. No hay que tomar partido, pero si ofrecer una voz crítica frente a los sucesos. Es necesario hacerlo, específicamente en programas de esta índole que puede contribuir a una mejor comprensión de los hechos.
Por otra parte, cuando hay una justificación moral clara para poder dar un juicio al respecto, es necesario hacerlo. Me refiero al término moral, no visto como algo religioso, sino dentro de una lógica ética.
Por ejemplo, en el caso del maltrato infantil. Hay una posición clara al respecto y hay que establecerla. Uno tiene que ser objetivo, pero cuando hay sucesos de este tipo, no es posible abstenerse de dar un juicio al respecto.
CI LA: ¿Considera que propuestas como 9 ½ contribuyen a una formación de los niños como público crítico y como ciudadanos?
Anne Leger: Yo creo que sí. Todos sabemos que los niños se hacen muchas preguntas, se cuestionan todo y muchas veces los padres no tienen las respuestas a la mano, o tienen el tiempo o no saben contestar a los niños sobre ciertos temas, porque no tienen la información suficiente. A esto se suma que en los colegios muchas veces se pasan por alto los sucesos políticos del momento.
En esa medida es claro que el programa sí tiene una incidencia en la forma de pensar de los niños. Es importante reconocer que aún siendo pequeños, los ellos forman parte de la sociedad. En ese contexto, el programa aporta a una educación dentro de un pensamiento político y les aporta herramientas para que se puedan mover en el mundo, entender mejor su propio entorno, defenderse y formar su criterio.
También nos hemos dado cuenta, a través de encuestas hechas a los niños, que efectivamente hay muchas cosas del magazín que les quedan en la memoria; también les queda la inquietud de querer saber más o lo que ven en el programa los lleva a cuestionarse sobre nuevos temas. Para nosotros esto es el principal logro del proyecto.
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