Acción para el desarrollo en América Latina con sociedades informadas y comprometidas
Hora de leer
3 minutes
Leer hasta ahora

Género y Tuberculosis: Un artículo de discusión

0 comments
Fecha
Resumen

"Es necesario, hacer la inversión para la programación que se ocupa de las vulnerabilidades específicas y las necesidades de los hombres y las mujeres que han sido afectados por la tuberculosis".

Este documento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue escrito por Katya Burns y Caitlin Boyce, especialistas en derechos humanos de la mujer y Ciencias Políticas de la Universidad de Columbia, New York. En él se resume la evidencia existente sobre la tuberculosis, se muestran las formas en que el tema del género tiene un impacto en los riesgos y los efectos de la enfermedad -incluyendo aquellos que se cruzan con el VIH-. Por su parte, las pruebas y recomendaciones están dirigidas a los profesionales que preparan notas conceptuales para los recursos del Fondo Mundial. En tanto, este documento se utilizará conjuntamente con la Lista de Verificación del PNUD sobre la Integración del Género en los Procesos y Mecanismos del Fondo Mundial en la lucha contra el VIH, la Tuberculosis y la Malaria.

En primer lugar, el documento expone cómo la Tuberculosis es la enfermedad infecciosa que más ha dejado victimas mujeres. Así mismo, describe la situaciones de vulnerabilidad frente a la enfermedad, como riesgos para las que son VIH positivas, el impacto en las que están embarazadas y la crisis en el acceso a servicios médicos, entre otros.

En segundo lugar, se describen los hallazgos sobre el impacto de la tuberculosis en las mujeres que atraviesan el embarazo, en donde se incluye la transmisión de madre a hijo, que a menudo tiene como resultado bebés con un peso por debajo del estándar al nacer y altas tasas de mortalidad infantil. 

En tercer lugar, respecto a las conclusiones sobre el acceso al tratamiento, se afirma que hay una dificultad para acceder a los servicios debido a la falta de recursos económicos, la estigmatización y servicios de salud que no tienen en cuenta el tema del género. Como resultado, se da una falta de privacidad en las consultas, esperas más largas para el tratamiento y diagnóstico, así como la escasez de tratamiento para algunas poblaciones como las mujeres reclusas. 

Por otro lado, las escases de datos para realizar programas específicos sobre género en las instituciones de salud se están abordando mediante la puesta en marcha de una nueva Herramienta de Evaluación de Género para la Respuesta Nacional contra el VIH y la Tuberculosis, desarrollada por ONUSIDA y la Alianza Alto a la Tuberculosis en 2016.  Con la nueva herramienta, se ha encontrado que los temas de orientación, monitoreo y evaluación dentro de las instituciones de salud, así mismo como en la guía internacional sobre indicadores por área contaminada por la enfermedad, no se incluyen consideraciones sobre el tema de género.

Por último, en cuánto a recomendaciones, se sugiere que "las notas conceptuales elaboradas para los recursos del Fondo Mundial y otras fuentes de financiación deberían proponer específicamente intervenciones que respondan a las necesidades y vulnerabilidades específicas según el género de las personas afectadas o en riesgo de TB".

Entre otras recomendaciones se encuentran:

  1. Ampliar las investigaciones médicas y operacionales sobre las diferencias entre hombres y mujeres.
  2. Desarrollar una orientación de género para la TB.
  3. Mejorar la sensibilidad de género de los programas.
  4. Desarrollar en su totalidad la capacidad del área de recursos humanos.
  5. Fortalecer la recolección y el análisis de datos.
  6. Fortalecer el monitoreo y la evaluación sobre el género. 

En cuánto a recomendaciones específicas de comunicación:

  • Integrar la detección de la tuberculosis, la terapia preventiva y el tratamiento de la enfermedad en los servicios de salud reproductiva.
  • Fortalecer el conocimiento sobre el tema de género en los proveedores de atención de la salud, de los consejeros de la prueba del VIH y de los trabajadores comunitarios de la salud a través de materiales de capacitación ocupacional. Proporcionando a los trabajadores la prevención de la tuberculosis, la detección sistemática y la alfabetización como parte rutinaria de su trabajo con las mujeres, en particular en las zonas con alta prevalencia del VIH.
  • Elaborar, publicar y difundir la compilación de las mejores prácticas en materia de género en el contexto de la programación de la tuberculosis, a fin de ayudar a los programas a hacer que sus servicios tengan conocimiento sobre las cuestiones de género.
  • Mejorar el monitoreo y evaluación de los programas de TB y VIH para asegurar que las barreras relacionadas con el género sean identificadas y abordadas, y a su vez se recopilen y se utilicen completamente los datos desglosados por sexo y edad, para mejorar la prevención y la atención, ente otros.